14 / 03 / 2010

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Materialización

Publicado originalmente el 17 / 03 / 2008

Al encender su artefacto no conocía aún el proceso ni la alquimia que estaba a punto de realizar. Creyó que sería tan solo un día de investigación ordinario. En poco más de un minuto, la rutina de inicialización había concluido completamente y los indicadores e instrumentos le informaban que estaba listo para comenzar la transformación. Con su mano derecha tomó el control firmemente, posicionándose en el modo de exploración etérea. El místico artefacto obedeció con completa sumisión y en un instante se había transfigurado de un montón de trastos sucios a una nave de lo inasible, una barca con la habilidad de recorrer cielos inexistentes, mares imaginarios y hasta sueños y proyectos teóricos. Por supuesto, no sería el primer viaje que el explorador inmóvil realizaría desde la comodidad de su herético estudio por locaciones físicamente insondables.
Recordó que últimamente había podido contactarse con el espíritu de un muchacho habitante de los confines del mundo. El traslado físico siempre le había parecido algo primitivo, por eso estaba más que agradecido para con su artefacto y lo manipulaba con nobleza y respeto.
Aquel joven le había enseñado páramos heroicos, como del mundo antiguo, le había relatado hazañas dignas de leyenda y revelado culturas lejanas, tan ricas como las que yacen bajo tierra hace milenios.
En su última travesía empírico-etérea aquel individuo desconocido le había solicitado humildemente, como un lacayo a su rey, que compartiera todas sus vivencias con aquellos que habitaban físicamente su aldea y carecían de conocimientos druídicos.
Esta vez estaba listo para cumplir su palabra. Intentaría algo que hasta hacía pocos años hubiera resultado imposible: Materializaría aquellos páramos, hazañas y culturas para enseñarlas a los demás. En lo profundo de su ser, siempre le habían parecido seres inferiores, pero algo lo había hecho comprender que su conocimiento y sabiduría rúnica solo eran realidad gracias a su quimérico aparato. Por lo tanto, era su deber entregar gratuitamente lo que había recibido.
Casi llegaba a su destino en el visor cristalino cuando encontró nuevos mundos aún más fascinantes, provenientes de aquel territorio extranjero que intentaba revelar en profundidad.
Tal vez así podría echar algo más de luz sobre esos sitios ocultos al mortal. Nada se perdería con intentarlo y su condición de inventor no le permitía obrar de otra manera.
El materializador era otro artilugio bastante más nuevo que el intangible barco etéreo que le servía de transporte. Con una orden aparentemente simple, comenzó a comprobar el funcionamiento de cada uno de sus pequeños mecanismos de manera automática, como si el aparato tuviera origen en un conocimiento perdido en la profundidad de los tiempos y las culturas. Al alcanzar la temperatura justa, la materia prima original comenzó a ser absorbida y lentamente comenzó a desvanecerse en el oscuro funcionamiento.
Por fortuna, en el otro extremo la materialización comenzaba a surtir efecto y en pocos minutos estaba totalmente concluida y templada.
Tomó los objetos resultantes, antes inexistentes y salió a la calle gritando: “¡Venid, amigos, presenciad el milagro!”
Y los sencillos habitantes de esa aldea remota celebraron esa noche el genio del inventor y la ciencia y compartieron el viaje del alquimista en un modo que pudieron comprender.
No pasó mucho tiempo hasta que aquellos que habían sido dignos de recibir los conocimientos de aquellas tierras inalcanzables obtuvieran, por diferentes medios y bajo la tutela del anciano alquimista, sus propios artefactos etéreos y hasta algún que otro materializador.
No solo pudieron conocer al joven de los confines del mundo, sino que recorrieron, ellos también, cielos inexistentes, mares imaginarios y hasta sueños y proyectos teóricos.

Queridos amigos lectores:
De esta manera les presento mi primera antología lista para descargar, leer e imprimir. Si han disfrutado de mis relatos, por favor, compartanlo con sus amigos por email o “materialicenlos” con sus impresoras. ¡Gracias por hacer posible esta publicación con sus comentarios y lecturas!

La pueden descargar directamente haciendo clic aquí: Antología en tamaño A4, formato PDF

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3 Comentarios

  1. Manuela dijo,

    ¡Me encantó!
    Siento un gustito particular por los relatos de fantasia y ciencia ficción, ¿lo había escrito ya? No lo recuerdo… igual lo repito por si acaso. En fin, la cosa es que este me parece divino. Por supuesto mi querido blogger-friend, creo que podrías pulirlo un pelunchin más, pero sólo un pelunchin, y para que te quede de ultraplus. A mi, con todo lo que tiene me da gusto leerlo, pero una comita por aqui, y acentico por allá, le vendría bien, digo, digo… nada más.
    Te dejo un abrazo y un beso grandotes, y como siempre: ¡un gustazo leerte!
    M.
    Pd. Voy a bajar el pdf, para leer el resto de los relatos con más calmita.

    Recibido el 17 / Marzo / 2008 a las 19:23 hs.

  2. Adrian dijo,

    Algo asi , pero para adaptarlo a la bicicleta…

    Recibido el 18 / Marzo / 2008 a las 0:06 hs.

  3. Fernando dijo,

    Manu, gracias por avisar. Lo revisé y corregí algunas cosas. Originalmente no le había pasado un corrector ortográfico.
    Adrian, creo que hay unos que son portátiles. Si tus calzas de ciclista tienen bolsillo, podeś conseguirte un celular con internet y navegar mi blog por el RSS. La tecnología no para.
    ¡Un beso enorme a los dos! :-D

    Recibido el 18 / Marzo / 2008 a las 13:23 hs.