16 / 03 / 2010

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El Dios feminista

Publicado originalmente el 7 / 04 / 2008

La piedad

Este artículo es una reacción al escrito por Victor y a la discusión suscitada en su weblog y el de Susana. Originalmente no tenía pensado publicarlo, por que no entra dentro de la temática de este weblog, pero Susana me insistió para que así lo hiciera y ahora lo comparto con ustedes.

Estuve investigando libros, artículos de revistas, publicaciones electrónicas, tésis y cartas eclesiales en búsqueda de fuentes superiores para defender mi hipótesis.

“Dios no es misógino, sino feminista”.

La búsqueda me ha llevado por caminos difíciles de recorrer, con pocas huellas marcadas, paredes de ladrillo y callejones sin salida. No pude justificar mi afirmación de que “si buscamos en la Biblia encontraremos igual material misógino que feminista”. Aquí es donde Victor parece haber ganado la pulseada.
Sin embargo, tal pulseada no existe. Esta investigación me ha dado un nuevo punto de vista al respecto. Por fortuna, no fui el primero en indagar en estas aguas “prohibidas”. Aquí hago un pequeño resumen de bibliografías y ejemplos que me parecen muy profundos y enriquecedores. Traté de usar la menor cantidad de referencias bíblicas discutibles, espero haberlo logrado, a pesar de mi falta de saber y maduración.
Lo más importante sobre este tema es que aún no está todo dicho. Me gustó saber que la religión es algo que todavía no ha sido cerrado al pensamiento, razonamiento y discusión franca.
Susana, en un intento conciliador, llamó a una conversación sin fanatismos ni apasionamientos.
Utópica, mi amiga olvida, en su buena voluntad, que la religión sin apasionamiento se transforma en un montón de papel manuscrito y traducido sucesivamente hasta el hartazgo. Apasionamiento en tanto amor, aclaro.
¿Quién pudiera hablar de lucha de géneros, política, derechos humanos o religión sin poner su corazón allí?
Quedó clara mi postura en aquel entonces y la reafirmo en este momento: Dios no es misógino: es el primer feminista. Feminismo bien entendido, si hace falta aclarar.
Todo el planteo de Victor se basa en la recopilación de citas androcéntricas y elitistas. Una puja milenaria por el poder en la cual a la mujer solo se le otorga la calidad de objeto y pertenencia a un varón. Cierto es que este acercamiento se ha mantenido por siglos.
Ahí el desafío de la humanidad entera y el terreno común entre su afirmación y la mía. No busco, por tanto, la confrontación directa, puesto que todos sus argumentos son ciertos. En este camino he aprendido que la historia es antigüa, pero todavía no termina de escribirse.

Y aquí mis fundamentaciones.

Elizabeth Johnson, en su libro “La que Es: El misterio de Dios en el discurso teológico feminista” (Herder, Barcelona, 2002, 369 páginas) analiza la aparición de Dios en la historia humana.
El momento ocurre puntual e históricamente en la visión de Moises, relatada en Éxodo 3,14. El origen de toda religión teocentrista: Dios viene en busca del hombre, no es una mera creación de la psique humana.
“Éhyeh ásher éhyeh” (pronunciado “iavé”)
Este texto original en arameo antiguo, puede ser interpretado como “Yo soy El que soy”, “Yo soy La que soy” y también “Yo soy Lo que soy”. Puesto que en este estadío de la evolución semántica de ese lenguaje no se distinguía este sustantivo como masculino, femenino, ni neutro. Solo las tres construcciones sumadas representan el “iavé” en español.
Reconstruyendo históricamente la Biblia, sabemos que el Pentatéuco (sus primeros cinco libros) son una recopilación de preceptos tradicionales y creencias legendarias con contenido moral, la mayor parte de las cuales se archivaron en el Génesis y están fechadas varios siglos después de la muerte de Moises, probablemente durante el establecimiento del reino de David en la actual Palestina. El relato del Éxodo, por este motivo sería el libro central de la religión judeocristiana: el origen del Pueblo de Dios. Cada referencia hecha a Él en este Éxodo carece de distinción sexual. Nombrar a Dios como “Él” o “Ella” es, por tanto, una inexactitud equidistante.
La tarea de traducción y adaptación del texto del Génesis es aún más compleja. Esto se debe a que, si estudiamos estructuralmente el relato de la Creación, notaremos que hay DOS versiones en el mismo libro.
En una de ellas se utiliza la palabra “iavé” (singular) y en el otro “elhoim” (plural). En este apartado encontramos el texto “Los creó a su imágen, hombre y mujer”. Esta cita bíblica, analizada desde esta luz no hace referencia sexual de ningún tipo: únicamente atiende a la pluralidad de Dios.
No es mi intención entrar en confusiones que podrían considerarse heréticas, sino simplemente anotar que la adaptación a nuestro entender lingüistico podría ser de mil maneras distintas: que Dios es hombre y también mujer; que Dios es una pluralidad de entidades; que Dios plasmó toda su imagen en dos versiones; que Dios hizo una imágen de sí mismo en dos mitades.
Esta última acepción es la que más me gusta. Que Él está por encima de toda discusión sexista, de poder machista, de patriarcado, de subyugación milenaria de la mujer al poder masculino y elitista.
Johnson define esta traducción como “lingüísticamente posible, teológicamente legítima, existencial y religiosamente necesaria”. Quebrando, de esta manera, el caracter androcéntrico de la traducción popular.
El problema no es la precariedad semántica del lenguaje antiguo, sino la tendencia a clasificar por género un término que carece de él en su mismo germen.
Para dar otro ejemplo del Antiguo Testamento, en el libro de Job y en el Deuteronomio, se hace referencia a Dios como “el incomparable”. Así, no existe analogía semántica a su enormidad, ni conceptualización que lo abarque por completo. “Si comprendes, no es Dios” de San Agustín, es un buen cierre para esta premisa.
Términos bíblicos como “Hokman” (sabiduría), “Ruah” (espíritu), “Dabar” (palabra) deben ser recuperados como reemplazos neutrales a nuestra concepción puramente masculina del Ser Divino. La palabra “Ruah” en hebreo es femenina. Se utiliza con frecuencia para hacer mención al Espíritu de Dios: viento, respiración, aliento y dinamismo de Dios. El mismo que sopló en los labios de arcilla para dar vida a Adán y en el Pentecostés para dar vida a la Iglesia.
Para retirarme de la discusión puramente semántica y ambivalente, a continuación me referiré al Dios feminista con el que comencé mi investigación.

La violencia contra las mujeres y las niñas es la violación más común de los derechos humanos.
Tenemos un Dios de Justicia, que defiende al débil y al pequeño. En tanto a ambos géneros ha dado igual dignidad, Él defiende a la mujer en su búsqueda (histórica, actual y perpétua) de posicionamiento social, laboral, profesional, gerárquico y de libertad.
La evolución del pensamiento filosófico tiende a la equiparación de derechos y libertades para cada ser humano, independientemente de su género, raza, credo y recursos económicos.
No creo en un Dios de sumisión perpetua, obediencia acéfala, pobreza elitista ni castidad ignorante.
La mujer tiene igual dignidad que el hombre.
Este precepto se justifica bíblicamente en el segundo mandamiento de Jesucristo: Amarás a tu prójimo tanto como a tí mismo. No hay cita bíblica que supere a ésta.
“Ustedes, los hombres, miran las apariencias, pero Dios ve el corazón.” (del libro de Isaias).
Feminismo bien entendido: Hombre y Mujer valen igual ante los ojos de Dios.
Dios es el primer feminista, en tanto da igual dignidad a ambos al crearlos a su imágen.
La discusión continuará, por supuesto. Y mis argumentos seguramente serán esgrimidos y ridiculizados. Tratemos de encontrar un terreno común y un punto de partida, que esta lucha nos corresponde a Todos.
Para concluir, hago referencia al único Papa que me tocó vivir y conocer lo suficiente: El 12 de marzo de 2004, Juan Pablo II celebró la Jornada del Perdón en la Basílica de San Pedro. Allí, con sus 80 años se arrodilló delante de la “Pietá” de Miguel Angel (la madre siempre perdona) para pedir perdón a cada uno de los pecados planteados en una lista, mencionaré el que nos compete directamente:
Perdón “por los pecados que han herido la dignidad de la mujer y del género humano”.

Pertenece a la categoría Et cetera

6 Comentarios

  1. victor dijo,

    Excelente estudio amigo. Y excelente la discusión que hemos creado. Estoy maravillado. Para eso estamos aquí,para que unos digan que sí y otros digan que no… Seguro que hemos hecho reír a Dios con esto…

    Saludos

    Te felicito.

    Recibido el 7 / Abril / 2008 a las 20:25 hs.

  2. SUSANA dijo,

    Querido Fer: Esta utópica amiga sigue pensando que podemos conversar sin fanatismos ni apasionamientos.

    Creo que cuando se logra el diálogo, desprovisto de estos elementos, alguien más, aparte de mí, conocerá no sólo un buen material de trabajo.
    También y como valor agregado, conocerá dos hombres que tienen diferentes posturas, pero también tienen en común la honestidad intelectual, valentía, sensatez y seriedad.

    Si acaso nuestra Humanidad hubiera aprendido el Arte de intercambiar ideas diferentes. Si hubiera tenido consideración y respeto hacia el prójimo. Si acaso no se hubiera dejado llevar por las pasiones. Si los fanatismos no hubieran consumido su capacidad de razonamiento. Menos herejes hubieran muerto y más sabios nos hubieran legado conocimientos.

    No Fer, no creo en el apasionamiento cuando se trata el tema de las religiones. A lo largo de la historia, esta “posesión” ha traído muerte, dolor, injusticia. El apasionamiento de los hombres por imponer su Dios a los demás, llenó de sangre el mundo.

    Con mucho gusto y verdadero placer he leído tu trabajo. Ha sido un verdadero honor, ser una de las primeras personas en tomar contacto con este excelente material.

    Aprecio muchísimo que lo compartas en el blog. Estoy convencida que la información, sobre todo, la buena información, debería escribir la historia.

    Un abrazo grandote, querido amigo!

    Recibido el 8 / Abril / 2008 a las 0:07 hs.

  3. Lulis dijo,

    me encanto, esta deliciosamente redactado… y el tema da para largo

    mas de una vez pense si Dios era una entidad femenina, pero como vos bien decis..a mi entender “El” esta por sobre toda distincion de sexo o simil.

    muy bueno de veras, beso!

    Recibido el 8 / Abril / 2008 a las 16:20 hs.

  4. Fernando dijo,

    Victor, gracias por pasar por acá y leer mi artículo. Estamos en contacto.
    Susa, amiga, muchas gracias por estar desde el comienzo en el tema.
    Lulis, el tema da para miles de libros y tal vez hasta un par de guerras. Un beso.

    Quiero agradecer por este medio a Kito, quien con mucho amor me hizo el logo nuevo para el blog. ¡Gracias K!

    Recibido el 10 / Abril / 2008 a las 16:27 hs.

  5. gabriela dijo,

    px pienso ke mi pappito Dios hizo las cosas con un fin…

    Recibido el 26 / Noviembre / 2008 a las 23:21 hs.

  6. erick dijo,

    Es sorprendente poder leer tu pensamiento escrito con tanta claridad, mas aun teniendo en cuenta el escabroso tema. De todas formas creo que es tiempo perdido; no existe razón para discutir el sexo de un “posible creador” Me gustaría que intentaras estudiar y publicar la forma de evitar las muertes por inanición, sed, guerras, codicia, ambición, y olvidarte de esta levedad inconducente y vana.
    Reniego permanentemente contra todas las religiones, por su carácter de alienante, absorbente, posesiva, manipuladora y conformista. Es un obstáculo permanente al progreso y libre albedrío. Nadie sabe de donde venimos; como fuimos “creados”; fueron los humanos quienes “inventaron” ese cúmulo de preceptos morales y lo llenaron de un alo de misterio para darle fuerza y poder controlar la sociedad que gozaba del libre albedrío.
    Estamos en el año 2009 y aun hoy se derrama sangre por este motivo. La iglesia católica concentra el poder económico en lugar de distribuirlo; los musulmanes hacen lo mismo, los judíos otro tanto, y si agudizamos nuestra vista veremos que la mayoría de los fieles de estas religiones mueren de hambre, sed, asepsia, y enfermedades varias que siempre acompañan la pobreza. ¿No piensas que haces el “caldo gordo” a este circo que no dudo de su aceitada organización? Deberíamos pensar en desbaratarla en vez de darle crédito.

    Recibido el 24 / Febrero / 2009 a las 15:26 hs.