
Un requisito para comenzar un weblog es tener algo que transmitir al mundo; aunque ese mundo sea compuesto por dos o tres amigos a los que invitamos a leer. Para poder mantenerlo en el tiempo, con una frecuencia de publicación constante, es necesario producir contenido original y único de manera permanente. Esto no se le dice a nadie cuando está por “armar” un blog. Aquellos que tratan de noticias y tendencias pueden basar sus artículos en fuentes externas. Pero aquellos que, como yo, intentan relatar eventos ficticios, se ven obligados a estar siempre alertas a su imaginación. A no perder ninguna buena idea que se cruza por la mente.
Hay varios métodos para conseguirlo, pero todos demandan una cantidad de tiempo nada fácil de obtener.
Leer mucho, investigar otro tanto, escribir, releer y replantear. Eso solo, consume varias horas por semana, según el volumen que se desee publicar. Mantener el nivel y la calidad puede llevar a la obsesión y debe hacerse con mesura.
Si a esta carga horaria sumamos el ideal de crecimiento exponencial de lectores, el desafío se vuelve quimérico.
Docenas de técnicas electrónicas y plataformas sociales nos ayudarán a conseguirlos. Facebook, Blogalaxia, Bitácoras punto com, Technorati, Menéame, Gennio, Mr. Wong, Del.icio.us, StumbleUpon, etc, etc, etc.
Lograr que nuestro sitio aparezca en los resultados de Google también lleva su empeño.
Pero al final del día, que vendría a ser el momento en el que escribo este artículo, los visitantes llegan.
Los amigos, a los que uno invita personalmente a leer sus obras, no disfrutan de la lectura. “A mi no me pidas que lea”. Otros, más letrados, prefieren leer un papel que una pantalla.
Entonces comienzan a arribar de aquí y allá, los bloggers. Tácita o explícitamente, querrán que uno visite sus sitios. Es lo más natural y sano del mundo. Con algo de sentido de la abundancia nos damos cuenta de que hay lugar para todos, que nada cuesta enlazarlos y leerlos, dejarles un recadito de vez en cuando, para animarlos a seguir. Es que, si ellos dejan de escribir, es bastante probable que dejen de leernos.
Termina uno escribiendo para otros bloggers, únicamente. Cada uno de los cuales tiene un tiempo de lectura variable, un régimen de visitas inestable y una calidad de réplica imponderable. Aún así, leemos, investigamos, escribimos, releemos, replanteamos y publicamos. Con miedo a que alguno se ofenda y no vuelva más. Como si acaso la diferencia de opinión y criterio fuera un espantapájaros.
Nótese que dije “crecimiento exponencial”. Es imposible un desarrollo de ese nivel. Poquito a poquito se van sumando los lectores, algunos llegan de rebote desde otro blog. Otros más, luego de que dejemos un comentario en alguna entrada del suyo.
Casi ninguno de los que llegan por “social bookmarking” o búsquedas de Google se enteran de que este sitio está vivo. Solo los bloggers. Ustedes.
A ustedes, entonces, amigos y colegas periodicistas, he dedicado todo el tiempo, esfuerzo y sacrificio que me ha llevado mantener este blog por cuatro meses, con una base de publicación casi diaria.
Quería darles las gracias por darme ánimos para continuar, para superar las frustraciones que han aparecido en el camino. Gracias por leer, por estar, por responder.
Me han enseñado que esto no es una competencia. Y eso no lo dice Google. Me he encariñado con cada uno de ustedes, imagino sus vocecitas cada vez que leo sus comentarios y mails.
Aunque no respondan, sé que están ahí, esperando, con intenciones puras. Que esto de escribir no debe ser una actitud egoísta, que los lectores no son números, son amigos.
Quería decirles esto. Quería decirles algo con mi propia voz, también, más allá de las breves respuestas que dejo a sus comentarios. Que escribo para ustedes, bloggers.
También aprovecho esta oportunidad para invitarlos a participar en un proyecto colaborativo que estamos armando con Aqua. No se trata de armar OTRO blog, sino que cada uno participe desde el suyo, como una comunidad. Sin obligación de enlazar a nadie, consiste puramente en escribir un breve relato en conjunto. Aquellos que estén interesados, por favor dejen un comentario aquí o escriban un mail y les avisaré en cuanto esté todo resuelto y listo para comenzar. Será divertido y nadie perderá su identidad, estilo e individualidad.
También he descubierto que la única razón por la que hago esto es esa: diversión.
Si no es la ocasión apropiada, tampoco dejen de anotarse, estos proyectos serán moneda corriente de aquí en más y me gustaría que participaran todos.
Sin obligación de compra: aquellos que no tienen página web también pueden participar y sus colaboraciones en dichos eventos serán publicados en este blog.
¡¡Besos a todos!!
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