14 / 03 / 2010

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Un blog de relatos

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Jacinto, el blogger miserable

Publicado originalmente el 31 / 03 / 2008

John Cusack
John Cusack caracterizando al miserable Craig Schwartz en “Being John Malkovich” (1999)


Este relato comenzó como un artículo con consejos para bloggers, pero me pareció más entretenido contarlo como una pequeña crónica de un periodicista imaginario (o no tanto) y su rutina de producción diaria. Ojalá no se sientan muy identificados y se rían mucho.

Suena el despertador, se levanta y de un salto se sienta frente a su computadora. Revisa el contador de visitas antes de desayunar. El número le indicará su estado de ánimo para el resto del día. Como no queda satisfecho con la cantidad, a continuación lee los comentarios que le han dejado sus visitantes. Obviamente los comentarios no son datos estadísticos neutrales y abstractos: son personas físicas que responden a sus entradas. De la cantidad y calidad de comentarios (que incluyen toda clase de insultos anónimos, pedidos de enlaces y anotaciones ajenas a sus artículos) dependerá su autoestima el resto del día. Ya que está conectado, responde los comentarios que ha recibido, sin borrar los insultos, ni las demandas de link. Con todo respeto pide a los anónimos que se identifiquen. Antes de dejar su escritorio, revisa sus emails, por las dudas alguno de sus lectores le haya escrito por este medio. Por supuesto solo borra spam: nadie se acuerda de él, ni siquiera sus amigos ni parientes. Tampoco le escribe a ninguno de ellos.
Como dije, todo esto ocurre antes de desayunar, antes de lavarse los dientes, antes de estar completamente despierto: ya se siente miserable. A continuación, la jornada continúa normalmente y se dirige a su trabajo. Es un blogger en relación de dependencia que debe trabajar para poder pagar su conexión a internet. Como siempre se le ha hecho tarde y sale sin desayunar.
Apenas llega a su puesto de trabajo, abre su navegador y repite la rutina autodestructiva antes de tomar su café. Revisa el contador, los comentarios y los emails cada vez que tiene un momento de tranquilidad, cuando termina con sus tareas o simplemente cuando nadie le está viendo.
Durante el almuerzo no habla con nadie, solo piensa en qué publicará esa noche. Al salir de trabajar regresa directamente a su domicilio, a su weblog. Otra vez revisa el contador, los comentarios y los emails. Abre su lector de RSS para ver en qué andan los 300 weblogs a los que se ha suscripto, (pensando en que cada uno de ellos es un lector en potencia). Compara cruelmente las pocas cosas que llega a leer con las que él mismo escribe. Se siente mal, un escritor mediocre.
Prueba dejar un comentario en alguno de los mejores blogs que lee, pensando que de esta manera recibirá más visitas y comentarios. Al abrir el sitio se da cuenta de que, antes que él, ya hubo cuarenta comentaristas. No se siente con ánimo de leer tanto y finalmente no escribe nada. Además no quiere quedar tan abajo en la chorrera de comentarios donde, a su entender, nadie lee.
Una vez que su rutina diaria de revisar-leer-comentar ha concluido, no está de humor para escribir un artículo, pero lo intenta igual. Abre la pantalla en blanco y la observa durante unos treinta minutos, mientras bebe un café, fuma un cigarrillo o hace cualquier otra cosa que nada tiene que ver con leer y escribir. Digamos, pasa un rato frente a esa cruel pantalla vacía. Se da cuenta de que está perdiendo el tiempo y que se le hace de noche. Entonces desespera. Tal vez debería reconsiderar su idea original de publicar TODOS los días. No. Hay que ser paciente. Otra vez se sorprende mirando la televisión sentado frente a la pantalla en blanco de su weblog. Otra vez presión. Busca en google cualquier cosa digna de publicación. Por cierto, si ya está en Internet, ya está publicado. Este descubrimiento lo hace sentir aún peor, pero confía en que sus tontos lectores no se darán cuenta de la estafa.
Busca entre sus emails alguna presentación de powerpoint, alguna cadena, algún chiste, algún algo. Cualquier algo para publicar. En esta actividad pasa al menos una hora puteando por que no sabe qué escribir. Cada vez más presionado por la hora.
Finalmente se le ocurre algo: publicará un video de youtube de una canción con la lírica abajo. ¿No es brillante? No, pero es su blog y puede hacer lo que quiera. Además, un pequeño descanso intelectual -piensa- lo hará refrescarse y obtener algo de mejor calidad para la próxima.
Busca en youtube el video en cuestión, luego la letra en google. Copia y pega en su pantalla en blanco. Antes de apretar el botón “publicar” vuelve a revisar su contador, sus comentarios y sus emails.
Publica -finalmente- y lo llaman a cenar. Antes de dejar la silla se da cuenta de que hay errores en la letra y que el video que eligió está incompleto. Pasa la comida tragando y pensando en que debe volver rápidamente a su computadora para corregir el craso error. Termina de comer antes que todos, vuelve a la computadora y, con mínima satisfacción, hace las enmiendas necesarias.
Revisa el contador, los mails y los comentarios otra vez, pensando en aquellos que lo visitaron mientras cenaba. Nadie, claro. Vuelve al comedor, a terminar el postre, el café y el cigarrillo. Ya todos terminaron y se queda solo.
Mira un rato de televisión, tal vez se le ocurra algo bueno para publicar entre las noticias, alguna serie o película. Ya ha pasado la medianoche. Antes de ir a dormir, quiere repetir su rutina destructiva: revisar contador, comentarios y correo. Se da cuenta de que su hosting está efectuando tareas de mantenimiento y su weblog está FUERA DE LINEA.
Cuando no tiene internet en su casa puede ir al locutorio, o a la casa de un amigo o utilizar la del trabajo. Si no puede contar con ninguno de ellos revisa los comentarios y mails desde su teléfono celular.
Pero cuando hay mantenimiento en el hosting, se siente morir. Toda su vida gira en torno a un sitio. Ese weblog que ahora está descerebrado, muerto. Momentáneamente. Pero Jacinto se siente morir igual y se acuesta a tratar de dormir, entre insultos y maldiciones. Tal vez mañana temprano ya estará otra vez funcionando y su vida pueda continuar normalmente. Miserable, pero on-line.

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OTRAS 10 cosas que hago y empeoran mi blog

Publicado originalmente el 14 / 03 / 2008


La continuación de “10 cosas que hago y empeoran mi blog

Esta vez toca el turno a los comentarios, que es la otra actividad en la que más tiempo pasamos, luego de escribir en nuestros blogs. Yo disfruto con cada comentario que recibo: son obsequios preciosos de mis lectores. Sin embargo he encontrado (en otros blogs) comentarios bastante pobres y me pareció una buena idea darles una revisión en esta sección.

  1. Decir solo “hola”
  2. “Me gustó tu blog; que lindo; jaja; muy bueno” o formas similares son bastante sosas. La idea de dejar un comentario es aportar al contenido o preguntar algo al respecto. Aún si la idea es felicitar, podría ser un poco más elaborado. Sugerencia: leer las demás entradas y comentarios por un tiempo antes de firmar nos hará poner las cosas en perspectiva. (Vi un weblog donde el primer comentario decía tan solo “pri” ¿Se entiende mi punto?)

  3. Dejar dos comentarios seguidos
  4. Especialmente si son igual de sosos. Nos hace quedar como ineptos para la informática. Sugerencia: leer antes de hacer clic en “enviar” y mirar dónde hacemos clic.

  5. Comentar fuera del lugar
  6. Hay una entrada sobre arroz con leche y otra sobre pollo al ajillo. La pregunta sobre la canela va en la primera, por más que parezca que quedó “allá abajo”. Sugerencia: seguir el hilo de la charla en el lugar preciso del blog, que es la entrada, le da profundidad.

  7. Comentar sobre asuntos personales fuera del tema
  8. Es dar la espalda a los demás visitantes que quisieran comentar. Corta la línea de discusión. Sugerencia: el autor generalmente deja su email en algún lugar del blog. Buscálo y usálo, es para estos casos.

  9. Pegar enlaces de autobombo
  10. Al redactar el comentario se nos da la posibilidad de incluir la dirección de nuestro propio blog. No es necesario ponerlo otra vez en el cuerpo del comentario. Sugerencia: si querés un enlace pedíselo al autor directamente.

  11. Pedir enlaces
  12. “Hola, me gustó ¿me haces un enlace?” Combinación molesta de los puntos 1, 3 y 5. Sugerencia: Pedí el enlace por mail, pero antes hacé uno hasta ese blog desde el tuyo. Ser limosnero y tacaño al mismo tiempo es de muy mal gusto.

  13. Comentar borracho
  14. Esto incluye revisar la ortografía, gramática, vocabulario y actitud del comentario. Sugerencia: marcá la entrada para volver en estado sobrio, en la herramienta que más te guste.

  15. Duplicar preguntas
  16. Básicamente se produce cuando no se leen antes los comentarios de otros lectores. Lleva dos minutos de reloj leer 20 comentarios. Es una cuestión de atención y respeto. Sugerencia: leer los comentarios anteriores (al menos los que tienen preguntas) y hacerlo sobrio.

  17. Dejar renglones en blanco al final
  18. Mala actitud. Sugerencia: matáte. (Al autor de ese blog, por favor elimine esos espacios en blanco y luego mate al ebrio comentarista.)

  19. Responder igual
  20. Cometer los 9 errores anteriores al responder comentarios. Sugerencia: Pensá en la imagen que querés formar con tu blog. Respondé con esa altura. No gastes pólvora en chimangos. No respondas o directamente borrálos.

¿Qué otras cosas hago comentando y empeoran mi blog?

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10 cosas que hago y empeoran mi blog

Publicado originalmente el 7 / 03 / 2008

Después de visitar una cantidad obscena de weblogs he conformado una lista de los vicios en los que caemos para publicar ALGO. Darnos cuenta de que la entrada no aportó nos lleva unos pocos días. Después hasta quisiéramos no haber publicado nada en absoluto. Gran parte de esta lista es autobiográfica. No quisiera herir susceptibilidades, cada uno es dueño de hacer lo que quiera con su blog. (Perdón por los quemados que quedaron enlazados, pero necesitaba ejemplos).

  1. Pegar videos de Youtube:
  2. Aumentan demasiado el tiempo de carga del blog, especialmente si son muchos videos en una misma entrada. Más allá de todo lo que ese video nos identifique, no agrega nada: el visitante bien podría encontrar el mismo video buscándolo personalmente en youtube (tal vez, incluso más rápido que nosotros). Sugerencia: pegar un enlace al video, como debería hacerse siempre que utilizamos contenido totalmente ajeno.

  3. Pegar fotos:
  4. Igualmente aumentan el tiempo de carga innecesariamente. No hablo de darle vida con una o dos, sino de veinte o más. Una entrada exclusivamente con fotos buscadas en dos minutos en google decepciona a quien llega a husmear. Sugerencia: Hacer un álbum en flicker, google albums u otro similar y en la entrada pegar solo una carátula enlazada con las demás fotos.

  5. Pegar enlaces en la barra lateral:
  6. Aquí ya entramos al terreno del buen gusto en diseño. He visto de todo en esas barras. Al principio esos cositos nos parecen pintorescos y hasta coquetos, todo el mundo quiere que lo pongamos ahí, pero gradualmente se va transformando en un hacinamiento de widgets, linklove, pegatinas, scripts, contadores de visitas, mapas, banderitas, tamagotchis, reproductores, chats, google-ads y reportes del clima. Sugerencia: moderación. ¿Realmente queda bien ese cosito nuevo ahí?

  7. Escribir contando que no escribí nada
  8. Si, nos dimos cuenta. Si no nos hubieras hecho perder dos segundos de nuestras vidas estaba todo bien igual. Sugerencia: si no te sale nada, no escribas nada. Es una forma moderna de respeto. Relajáte, cuando escribas vamos a estar ahí.

  9. Escribir contando que no voy a escribir nada
  10. Andá tranquilo, acá te esperamos. Sugerencia: publicar ALGO y, al final, a modo de postdata, dejar una frase que diga, por ejemplo, “nos vemos el 15 de marzo de 2008”. No funciona poner “en una semana” o “en diez días” los visitantes no sabemos contar y la entrada podría ser interpretada literalmente por toda la eternidad.

  11. Escribir solo preguntando porqué nadie comenta
  12. Nadie tiene problemas personales con vos. Tal vez sea que no haya nada importante que agregar. Sugerencia: tengo algunas Sugerencias para conseguir visitas (y comentarios) que pueden ser útiles.

  13. Pegar un meme
  14. Meme, fusión suprema de tres odiosos monstruos modernos: el spam, las cadenas de correo y el linklove. No les alcanzó dejarme el sobre en el buzón de mi casa, me lo mandaron por mail y ahora encima a mi blog. Sugerencia: más allá de lo antipático que sea yo, ¿realmente añade valor un meme para un visitante que llega justo ese día?

  15. No releer lo que se publicó
  16. Muchos escritores tienen miedo a mostrar sus trabajos, por las faltas de ortografía. Algunos, en cambio, ni siquiera se molestan en pasarles un corrector de procesador de texto. Por otro lado, este software a veces exagera y reemplaza palabras que estaban bien por otras que no. Sugerencia:
    (a) Cualquiera sea el caso, releer ANTES de publicar y mostrársela a alguien que aún tenga oxígeno para corregir.
    (b) Revisar los links. Un enlace muerto no sirve para nada.

  17. No citar la fuente
  18. Pegar contenido ajeno de manera indiscriminada no es solo coleccionar citas: es un delito. Ni hablar de los enlaces para bajar discos o programas comerciales. Sugerencia: sé vos mismo al publicar. Si te gustó una entrada en otro blog podés comenzar con un “En referencia a esta o aquella entrada (link)” y luego tú aporte. Los que usan Wordpress cuentan con los trackbacks para este tipo de cosas.

  19. Olvidarse completamente del diseño
  20. Al principio no se necesitan muchas cosas: un listado de entradas y una foto alcanzan. Pero a medida que aumenta el historial, los visitantes y las herramientas que empezamos a usar, se hace necesaria una lavada de cara y nuevas funcionalidades. A veces me resulta útil para tener nuevas ideas cambiar el diseño completo, pero esto no debe transformarse en obsesión, por que disminuirá el tiempo que dedicamos al contenido, que es la única razón de ser del blog. Sugerencia: un cambio de template cada semestre oxigena el ambiente, nos pone energías nuevas y añade una dosis de prolijidad global. Es como invitar a tus amigos a conocer tu nueva casa, aunque los muebles sean los de siempre y vos no hayas cambiado.

¿Qué otras cosas hago y empeoran mi blog?

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7 sugerencias para conseguir lectores y comentarios en tu blog

Publicado originalmente el 28 / 02 / 2008

Como bien apuntó Susana, lo más importante y enriquecedor de un blog son los comentarios que recibimos de nuestros visitantes. Sin ellos probablemente no existiría la blogósfera como la vivimos en estos días. Aquí propongo algunas pautas que me ayudaron a conseguirlos alguna vez, poco a poco.

  1. Escribí
  2. Cae de maduro, pero lo importante es el acercamiento. Los visitantes que llegan desde los motores de búsqueda (léase Google) están buscando algo de información útil. Brindar contenido genuino y novedoso sin dudas generará una reacción positiva en el recién llegado. Lo primera visita casi siempre es casual, pero en el contenido está la posibilidad de que regrese por más. Leer blogs sobre cosas cotidianas e insípidas puede ser frustrante cuando se busca algo inteligente que leer. Preguntarse sobre qué trata mi blog y qué busco cuando leo otros blogs son pilares a la hora de sentarse a escribir. Personalmente solo dejo comentarios en blogs que salgan de lo común. De igual manera recibo más comentarios en las entradas de calidad que en las mediocres.

  3. Leé
  4. Informarse, esa es la clave. Los medios de comunicación masivos nos mantienen al día y actualizados, pero la blogósfera es otra cosa. Estar al tanto del trabajo de otros bloggers, qué temas tratan y qué piensan nos pone en sintonía con ellos. Jamás queda sin visitar una entrada que esté relacionada con otra en otro blog. Y rara vez queda sin comentar.

  5. Comentá
  6. Ser el primero en comentar en un artículo ajeno es muy importante para capturar visitantes desde allí. Pero comentar algo pensado e inteligente es fundamental. Se consiguen más moscas con miel y se consiguen más visitantes con comentarios honestos. Rayando lo obvio, “hola, me gustó tu blog” no es algo que destaque. (Debo confesar que más de una vez he caído en la tentación). Detrás de un gran comentario siempre hay un gran escritor. Cuando busco sitios nuevos, prefiero aquellos cuyos dueños piensan lo que escriben. Si lo hacen cuando comentan, indudablemente también cuando publican. ¿Cuántos comentarios llegás a leer en blogs ajenos y a cuáles preferís visitar? Tené en cuenta esa pregunta cuando vayas a dejar tu autógrafo en un sitio nuevo y las visitas vendrán inexorablemente. Y luego la réplica.

  7. Respondé
  8. Suelo pasar un tiempo prudencial leyendo un blog antes de dejar alguna acotación y he notado que la mayor parte de mis lectores hace lo mismo. Justamente, el punto 2 (leer) en acción. Cuando finalmente me decido a hacerlo, siempre regreso unos días más tarde a buscar una réplica de parte del autor. De esa respuesta depende, en gran medida, mi suscripción o seguimiento del sitio. Dejar comentarios sin responder es perder lectores. Es como ir a comprar a un kiosko por primera vez y que el vendedor nos de mal el vuelto. Nunca más. Cuidar a los lectores es como cuidar clientes. Si se los trata bien vuelven siempre y además traen a sus amigos.

  9. Buscá
  10. El trabajo de hormiga de todo blogger. En un sitio leí que hay que hacer una lista de cien blogs que traten sobre el mismo tema que el propio y escribir a sus autores notificándoles cuando haya contenido nuevo. Me pareció simplemente excesivo. Los lectores se consiguen de a uno, leyendo y comentando. Pero fundamentalmente escribiendo.

  11. No agotes el tema
  12. Ninguno se las sabe todas, la riqueza está en el aporte grupal. Tratar de agotar un tema suele entenderse como pedantería. Dejar espacio para otros puntos de vista, continuaciones y discusión son recursos a tener en mente. Son carnada de comentarios.

  13. Invitá
  14. Lo más sencillo del mundo y algo que he descubierto recientemente. Al firmar una entrada con una frase que invite a dejar comentarios recibo más que en otras sin pie.

¿Qué otras sugerencias tienen? El micrófono está abierto.

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6 herramientas GRATIS para blogs (en español)

Publicado originalmente el 21 / 02 / 2008

Debemos conocer un término novedoso “social bookmarking”. Es realmente simple de definir. ¿Navegas por Internet? ¿Encontraste algún sitio que te gustó? Si querés regresar para leerlo en detalle más tarde lo agregás a tus sitios favoritos (bookmarks) en Internet Explorer, Mozilla Firefox, Opera o Safari. El dilema surge cuando usás más de una computadora para navegar por Internet (el 90% de los cibernautas no tiene conexión en su domicilio). Este tipo de sitios son la solución para tenerlos a mano siempre. La magia añadida es que los blogs más “marcados” tienen prioridad en aquellos listados públicos. Ahí es donde los bloggers (periodicistas) ganamos visitas. Aquí hay tres que multiplicaron automáticamente mis lectores y suscriptores.

  1. Menéame - www.meneame.net
  2. Antes usaba digg con resultados realmente patéticos. Hasta que encontré un servicio de marcadores sociales idéntico pero con público hispanoparlante. La primera vez que envíe un artículo recibí diez veces más visitas que en un día común. Aunque no se tenga un blog es siempre fuente de lectura interesante. Ahora no dejo un artículo sin enviar. Pruébenlo, vale los dos minutos que lleva registrarse. Blogmemes hace lo mismo y además tiene una sección específica para el autobombo.

  3. Blogalaxia - www.blogalaxia.com
  4. De igual manera, antes usaba technorati, sin ningún resultado. Ninguno en absoluto. Blogalaxia es la imitación en castellano (aunque está en varios idiomas). Soporta pings (es decir que cada vez que publicás una entrada en tu blog con wordpress, se actualiza solo) y tiene dos listados separados en su página principal: uno con Noticias y otro con los blogs recientemente actualizados. Un gran portal con miles de visitas diarias, todas enlazadas directamente con tu blog. Imperdible, gratis y muy fácil de usar.

  5. StumbleUpon - www.stumbleupon.com
  6. La nueva ola en social bookmarking. Este sitio se disparó al estrellato gracias a los excelente resultados de visitas que genera. De todos los marcadores que no están “pensados en español” fue siempre el que más entradas me ha dado. Pruébenlo (o probadlo).

  7. Google Reader - http://reader.google.com
  8. La idea es tener todo en un solo lugar. Si leés varios sitios que se actualizan con frecuencia pero no tenés el tiempo para visitarlos a todos, este sistema los guarda para que los leas cuando quieras, por supuesto dándole prioridad a aquellos artículos que todavía no leíste. Funciona basado en el método RSS. En resumen, solo toma el CONTENIDO puro de los sitios. Existen muchos otros agregadores que descarté al encontrar este, por simplicidad, velocidad, enfoque y estar asociado a mi cuenta de Gmail.
    Netvibes, Bloglines y MyYahoo! son otros muy buenos. Mozilla Thunderbird es el que sin dudas usaría si tuviera Internet en mi computadora (requiere instalación).

  9. Feedburner - www.feedburner.com
  10. Una vez que descubrimos la magia del RSS, no podemos esperar para utilizarla en nuestro propio blog. Con Feedburner podemos saber cuánta gente nos lee por esta vía, simplificar el acceso a las suscripciones, enviar las actualizaciones por mail y muchísimas otras cosas que cada día me sorprenden más por su practicidad. No me imagino mi blog sin Feedburner.

  11. Google Analytics - analytics.google.com
  12. Para saber dónde se está parado en la blogósfera es reconfortante (o deprimente, según el caso) conocer el número de visitas que tiene nuestro sitio. Asimismo, saber de dónde provienen los hits es primordial para optimizar nuestros esfuerzos. Esta herramienta en particular es algo más poderosa (complicada) que la otra que uso (Reinvigorate), pero tiene un plus impagable: al contar tus visitas, misteriosamente tu sitio cobra importancia para el buscador de Google. Acto seguido no solo sabés quién vino, sino que llega más gente, gratuitamente.

Estas son las que más uso y me han dado resultados increíbles. ¿Qué otras herramientas recomiendan para blogs en español?

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5 sugerencias para mantener un blog sin dejar de vivir

Publicado originalmente el 15 / 02 / 2008

Es agotador: escribir cosas nuevas con regularidad, responder comentarios, leer otros blogs, comentar en ellos, leer las respuestas, leer los mails, responderlos, mejorar el diseño, contar las visitas, contar las suscripciones, buscar lectores (de a uno), además de trabajar y atender a la familia y amigos. A veces pienso (y creo que no soy el único) que para cada una de esas tareas se necesita una persona tiempo completo. Pero lo cierto es que no se puede dejar el trabajo y menos la familia para tener un blog. Acá hay algunas cosas que aprendí leyendo a los que saben y por experiencias propias. Espero resulten útiles para ustedes también.

  1. Organizáte
  2. Algo que me ayuda a publicar diariamente es adelantar trabajo. Es que hay momentos en los que mis dedos parecen escribir muy lento en comparación a la velocidad a la que fluyen mis ideas y otros días, por el contrario, no me sale una palabra. Trato de aprovechar esos momentos de “inspiración” para escribir uno o dos relatos buenos para cubrir cuando no tenga ideas rápidas. En una época tenía la semana dividida en cinco categorías (una para cada día) y me era mucho más fácil generar algo específico sobre un tema previamente seleccionado que rascar de cero. Usar un lector de RSS, (como Google Reader) para saber quién escribió y quién no, me permite enfocar mi atención en los blogs que más me interesan sin tener que visitarlos todos los días. Responder comentarios solo una vez al día o antes de publicar algo nuevo es buena costumbre.

    Trabajar de manera organizada me hace ganar un tiempo incalculable.

  3. Respirá
  4. En algún punto tiene que ver con la organización. Dejar uno o dos días sin escribir (especialmente los fines de semana) me permite poner las cosas en perspectiva, se me ocurren ideas nuevas y diferentes formas de expresión en varias disciplinas que, en medio del trajín, quedarían siempre inexploradas. De manera similar, los lectores agradecen el descanso en su lectura por que disfrutan más de un contenido de calidad que de una verborrea constante.

    Descansar la mente me hace escribir mejor.

  5. Distraéte
  6. Con el tiempo, escribir entradas se transforma en una rutina, ya sea quincenal, semanal o diaria. Apagá la computadora, sacá la cabeza del monitor. Salí a caminar, visita a tus amigos, hacé deportes (aunque sea un poquito de vez en cuando). Andá al cine, tomá mates con tus viejos, escuchá música, leé un libro. Esto es fundamental para la vida aunque no se tenga un blog. Produce endorfinas, te hace sentir libre y vivo. Ya tenés suficiente estrés como para, encima, echarle una entrada a tu blog a cualquier precio. Vos tenés un blog, el blog no te tiene a vos. Dormí la cantidad de horas que sabés que necesitas, no te quedes hasta tarde viendo cuánta gente no leyó tu blog a las dos de la mañana: te hace sentir miserable. Estuve ahí.

    Distraerme de la rutina me hace regresar al teclado con una energía mucho más enfocada y efectiva.

  7. Tené paciencia
  8. La mayoría de nosotros (por no comenzar con un injusto TODOS) quiere tener dos mil lectores que se amontonen para ser los primeros en comentar, un editor o varios queriendo publicar nuestras entradas en libros impresos, publicidades que nos permitan vivir económicamente del blog, etc. Ser estrellas. Eso es muy loable y natural: nos hace seguir escribiendo. Pero al no alcanzar estos objetivos rápidamente, muchos se decepcionan y abandonan. Algún día llegaremos. Lo importante en este momento, en que queremos mantenerlo sin dejar de vivir (y sin ser despedidos), es ser realistas. El éxito de un blog lleva tiempo. Algunos experimentados aseguran que se puede aspirar a la mitad de esas metas con un mínimo de un año de antigüedad en la blogósfera, publicando diariamente. Yo creo que son optimistas.

    La constancia trae sus frutos, pero no apuestes tu vida en un blog.

  9. Relajáte
  10. Por que, justamente, estamos hablando de eso. Es solo un blog. Que no se transforme en ese monstruo esclavizante del que hablé antes. Ante todo, tiene que ser divertido escribir y poner tus fotos y dibujos. Que sea como regar una planta, no como cuidar un niño malcriado. Pensar en el blog como en un juego, no como en una responsabilidad, lo llena de vida y es mucho más gratificante: nos hace sentir a nosotros más llenos de vida.

    Mantra: Es solo un blog.

¿Qué otras sugerencias tienen? El micrófono está abierto.

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